Parece ser que el origen de esta expresión se remonta a la antigua constumbre teutónica (pueblo de raza germánica que habito cerca de la desembocadura del Elba, actual Holstein) de raptar a mujeres ante la frecuente escasez de estas en edad de merecer. Los hombres las arrancaban de su familia y se escondían con ellas durante treinta días, el tiempo que tarda la luna en culminar sus cuatro fases. Durante ese intervalo, la pareja se alimentaba de una bebida a base de agua y miel(hidromiel). De ahí la expresión “luna de miel”. Generalmente la joven quedaba embarazada, por lo que su familia ya no podía reclamarla.