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Archivo para Septiembre 2008

¿Sabías que…?

Septiembre 26, 2008 Alberto Gamarra Deja un comentario

… una lápida recuerda que los burgales fueron los primeros en alzarse contra los franceses.

Al pueblo burgalés
que antes que ninguno de
España se alzó contra los
franceses invasores
en esta plaza donde murieron por
la patria, Manuel de la Torre,
Nicolás Gutiérrez y Tomás Gredilla
el 18 de abril de 1808 A los heroicos vocales de
la Junta Superior de Burgos
José Ortiz de Covarrubias, Pedro Gordo,
Eulogio José Muro y José Gregorio Navas,
mártires de la independencia
patria, ahorcados en Soria
el 2 de abril de 1812.

El Ayuntamiento de Burgos 1937

Asi reza la lapida conmemorativa que fue alzada en Burgos en el año 1937, en plena guerra civil,  en el Arco de Santa María, puerta emblemática de la muralla de la capital, antigua sede del Regimiento (ayuntamiento) burgalés, frente a la Catedral, en la Plaza del Rey San Fernando. Intuyendo que las tropas napoleónicas no estaban de paso en España hacia Portugal, como habían hecho creer, hizo que tras la detención de un correo español que venía de Vitoria, donde se encontraba el monarca, hacia Burgos camino de Madrid; un buen número de burgaleses acudió a protestar contra el intendente de la ciudad. Éste, una vez viendo los ánimos exaltados (…que el horno no estaba para bollos…), se refugió en el Palacio Arzobispal, protegido por un destacamento de fuerzas francesas. El pueblo burgalés aún más indignado por este hecho, prosiguió con sus quejas, a lo que lo que los guardias respondieron con una serie de disparos que mato a tres personas: Manuel de la Torre, Nicolás Gutierrez y Tomás Gredilla. Era el 18 de Abril de 1808.

El siguiente texto, escrito con la simpleza propia de un tornero llamado Marcos Palomar, ilustra los dramáticos momentos.

(…)” Viendo esto dichas gentes, que más me pareció basura que personas, volvieron a vocear: ¡muera!, ¡muera!, ¡muera!, de modo que queriendo a pedradas, los muchachos atropellar la guardia y por último decían: ¡fuera de ahí esa guardia!, atropellaron unos bárbaros a quitar el fusil a la centinela y darlos y darlos de palos; esto que vio el Comandante que tenían, mandó hacer fuego.

A la primera descarga tres hombres quedaron  muertos en el suelo, de este modo se retiró la gente”.(…)

Este incidente fue definido posteriormente por algunos autores como Albarellos y García de Quevedo como el 2 de Mayo burgales”.

Las riquezas de Constantinopla

Septiembre 8, 2008 Alberto Gamarra Deja un comentario

“Cuando se tomó la ciudad, encontraron en los palacios enormes riquezas. Y el palacio de Bucoleón era rico y estaba hecho como voy a decíroslo. Había, en este palacio que ocupaba el marqués, quinientos departamentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro, y además había treinta capillas, tanto grandes como pequeñas; y además había una, que llamaban la Santa Capilla, que era tan rica y noble que no había ni gozne, ni cerrojo, ni ninguna pieza, ordinariamente de hierro, que no fuese toda de plata, y no había columna que no fuese o de jaspe , o de porfirio, o de ricas piedras preciosas. El pavimento de la capilla era de un mármol blanco tan pulido y tan claro que se hubiese dicho que era de cristal, y esa capilla era tan rica y tan noble que no podría contaros la gran belleza y la gran nobleza de esa capilla. En esa capilla se encontraron riquísimas reliquias, porque encontraron dos trozos de la Vera Cruz tan gruesos como la pierna de un hombre y de una largura de media toesa aproximadamente,y además encontraron el hierro de la lanza con que atravesaron el costado de Nuestro Señor, y los dos clavos que le hundieron en las manos y en los pies. Y además había veinte capillas, y había doscientos o trescientos aposentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro. [Este otro] palacio era tan rico y tan noble que no podría describiros ni contaros la gran nobleza y la gran riqueza de este palacio. En este palacio de Blanquernes se encontró un grandísimo tesoro, y muy rico, porque en él encontraron las ricas coronas que habían pertenecido a los emperadores precedentes, y los ricos joyeles de oro, y las ricas ropas imperiales, y las ricas piedras preciosas, y tantas otras riquezas que no se podría enumerar el gran tesoro de oro y plata que encontraron en el palacio y en muchos otros lugares de la ciudad.”

Robert de Clari, Conquete de Constantinople

Roberto de Clari era un caballero empobrecido que formo parte del variopinto grupo llamado “gente menuda” de la Cuarta Cruzada que se apodero de Constantinopla en 1204. Su valor tiene gran valor documental.

La península Ibérica y su reborde septentrional por el geógrafo Estrabón (fragmento)

Septiembre 7, 2008 Alberto Gamarra Deja un comentario
Mapa de Europa según Estrabón.

Mapa de Europa según Estrabón

“Su parte primera por Occidente es, como dijimos, Iberia. De ésta, la mayor parte es difícilmente habitable, pues en una gran extensión la pueblan montañas, bosques y llanuras de suelo tan pobre que ni siquiera disfrutan del agua uniformemente. La parte septentrional es extremadamente fría, a lo que se añade la aspereza, y vecina del Océano, sumando a esto el aislamiento y la falta de lazos con las otras regiones, de modo que presenta pésimas condiciones de habitabilidad. Estas regiones son como decimos, pero en cambio la del sur es casi en su totalidad fértil [...] Iberia se asemeja a una piel de toro extendida [...] sobre todo en el Pirine, que constituye el flanco oriental. Porque la cadena, que se extiende ininterrumpidamente de sur a norte, separa Céltica de Iberia [...] Todos los montañeses son austeros, beben normalmente agua, duermen en el suelo y dejan que el cabello les llegue muy abajo, como mujeres, pero luchan ciñéndose la frente con una banda. Comen principalmente chivos [...] Los montañeses, durante dos tercios del año, se alimentan de bellotas de encina, triturándolas y luego moliéndolas y fabricando con ellas un pan que se conserva un tiempo [...].

Este, como he expuesto, es el género de vida de los montañeses, y me refiero a los que jalonan el flanco norte de Iberia: galaicos, astures y cántabros hasta llegar a los vascones y el Pierene; pues el modo de vida de todos ellos es semejante. Pero temo dar demasiados nombres, rehuyendo lo fastidioso de su transcripción [...]. Actualmente su situación ha mejorado gracias a la paz y la presencia de los romanos, pero los que gozan menos de las ventajas de la civilización son más duros y brutales.”

Estrabón, Geografía III 1, 2-3; 3, 7-8

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Estrabón describe la situación de estos pueblos resaltando sus diferencias a peor con la civilización romana; ausencia de cultivo de cereales como el trigo, no beben vino, los cabellos largos… Es un fragmento que destaca por la presencia de publicidad subliminal sobre las ventajas de la conquista romana.

Cabe destacar la ignorancia geográfica del autor respecto a la situación de los Pirineos, situándoles al este de Hispania y orientados de norte a sur.

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Sobre el autor:

Estrabón según un grabado del siglo XVI

Estrabón según un grabado del siglo XVI

Estrabón fue un geógrafo e historiador griego nacido en Amasia, ciudad del Ponto (la actual Amasía, en Turquía) en el año 63 a. C. La fecha de su muerte se sitúa sobre el año 19.

Fue un gran viajero que, aprovechando la pax romana, recorrió casi todas las tierras de la ecúmene, llegando a Armenia en oriente, hasta Cerdeña en occidente, y desde el Mar Euxino (Mar Negro) en el norte hasta los límites de Etiopía en el sur. Recorrió el Nilo hasta Asuán en una expedición dirigida por Elio Galo, prefecto romano de Egipto.
De él se conservan únicamente algunos fragmentos de su trabajo histórico, sus Memorias históricas, en 43 libros, complemento de la historia del griego Polibio. En cambio sí se recoge casi por completo su magna obra Geographiká (Geografía), la cual se fecha entre los años 29 a. C., en que da comienzo su periplo, hasta el año 7. Consta de 17 volúmenes de una descripción detallada del mundo tal como se conoció en la antigüedad y poseen un gran valor, sobre todo como informe, por sus propias y extensas observaciones. Interesa señalar que el tercero de ellos lo dedica a Iberia y lo que en él se dice fue recopilado de otras fuentes, sobre todo de Posidonio, ya que Estrabón nunca estuvo en la Península Ibérica.

Vía: Blog Historia Romana

Los bucaneros

Septiembre 5, 2008 Alberto Gamarra Deja un comentario

Despreciados por todas las naciones y credos, eran considerados como lo mendigos de la piratería. Surgidos a finales del primer cuarto del siglo XVII, eran una mezcla heterogénea de aventureros europeos predominando los franceses. Totalmente americanos, odiaban la Europa de la que habían emigrado en busca de una libertad de conducta y religión.

Establecidos en el peores islas del Caribe (San Cristobal, parte occidental de La Española, Barbuda, Antigua, Tobago y Curuçao), deshabitadas por su mala situación por los españoles; se dedicaron a robar los bienes y barcos que encontraban (generalmente españoles), efectuando a diferencia de los filibusteros pillajes y correrías en tierra firme. Allí se juntaron desertores de los navíos franceses e ingleses, esclavos negros huidos, convictos y aventureros; aunque algunos de ellos llegarían a ser algo en la vida: honrados terratenientes, médicos, poetas e incluso un arzobispo de York.

En un principio su ocupación principal fue la placida vida de cazador de de vacas y cerdos salvajes para ahumar la carne y venderla a los navíos que surcaban el mar Caribe, tal como refleja la etimología de la palabra bucanero, proveniente de bucan: en lenguas caribes, la rejilla o trama de madera utilizada para ahumar la carne por los habitantes precolombinos de las Antillas.

El atuendo habitual de los bucaneros se caracterizaba por pantalones de tosca tela; una o dos camisas anchas y largas; burdas botas de piel de cerdo o de vaca, atadas con cordones; una faja de cuero en la cintura en la que portaban una bolsa con pólvora y plomo, y grandes cuchillos; y en ocasiones una malla colgada en la cintura que les servia como mosquitero. Iban armados con sables, cuchillos y escopetas modificadas de gran calibre capaces de disparar balas de una onza de peso. Por lo general vivían en chozas, aunque también habitaban cobertizos de paja o al raso durante la temporada de caza.

Cazaban toros, vacas, jabalíes, y caballos cimarrones. Utilizaban sus pieles y comían su carne a la cual ahumaban, técnica aprendida del pueblo amerindio de los arahucos. Al terminar las cacerías, con una duración de seis meses a dos años, vendían su producto a comerciantes y gastaban su dinero en reponer los útiles necesarios como la pólvora y armas, ademas de placeres como mujeres y tabaco.

La decadencia de los bucaneros vino unida al exterminio de los animales, fuente de su economía, por los españoles y las presiones del gobierno francés de La Tortuga para que aceptaran su autoridad. Muchos abandonaron la vida de cazadores , uniéndose a sus compañeros filibusteros.

Un oido enfrente del otro

Septiembre 2, 2008 Alberto Gamarra 2 comentarios

Se dice que Napoleón tenía lo que vulgarmente se entiende como “un oído enfrente del otro”. Precisamente a él se le atribuye esta desafortunada frase: “La música es el menos molesto de los ruidos”.

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A pesar de ello, cada regimiento de su ejército contaba con una banda de 42 músicos que se convirtio en el modelo de las bandas militares europeas. Esta formación incluía 1 flautín, 17 clarinetes, 4 fagots, 2 serpentones, 3 trompetas, 4 cuernos de caza, 3 trombones y 9 instrumentos de percusión.