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Archivo para Marzo 2009

A esto vine, esto hago, a esto me llevan todos los días

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<<Morirás. Esto es naturaleza del hombre, no pena. Morirás. Derecho es de las gentes volver lo que recibiste. Morirás. Peregrinación es la vida; cuando hayas caminado mucho es forzoso volver. Morirás. Entendí decías alguna cosa nueva. A esto vine, esto hago, a esto me llevan todos los días. La naturaleza en naciendo me puso este término, ¿qué tengo de poderme quejar? A esto me obligué. Morirás. Necedad es temer lo que no puede estorbarse. Esto no lo evita quien lo dilata. Morirás. Ni el primero ni el postrero. Muchos murieron antes de mí, todos después. Morirás. Este es el fin del oficio humano. ¿Qué soldado viejo se enojó de que le licenciasen? Adonde va el mundo voy yo. ¿Pues ignoro yo que soy animal racional mortal? Con esta condición se engendra todo. Lo que empezó se acaba. Morirás. ¿Por qué es molesto lo que se hace una vez? Conozco el caudal por ajeno, no por mío. Finalmente yo hice este concierto con el acreedor de que no puedo quejarme. Morirás. Mejor lo hicieron los dioses, pues nadie me puede decir que moriré que no sea mortal>>. (Séneca)

 

(Fotografía de Bhistoriaromana)

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Los mensajes secretos del reloj de Lincoln

Dos incripciones sobre la Guerra Civil estadounidense aparecen en el interior de este objeto de propiedad de Abraham Lincoln.- El presidente de EE UU desconocía estos mensajes, que un relojero imprimió sin avisarle

Inscripciones alusivas a la Guerra Civil que grabó el relojero Dillon en 1861- REUTERS

Inscripciones alusivas a la Guerra Civil que grabó el relojero Dillon en 1861- REUTERS

Un reloj de oro que perteneció al presidente estadounidense Abraham Lincoln escondía inscripciones secretas sobre la Guerra Civil que el estadista desconocía, según ha informado este martes -madrugada del miercoles en España- el Museo Nacional de Historia de Estados Unidos. El relojero Jonathan Dillon, autor de los mensajes que datan del 13 de abril de 1861, escribió: “Los rebeldes atacaron el fortín Sumpter” y “Gracias a Dios que tenemos un Gobierno”. La Guerra Civil estadounidense comenzó cuando las tropas de la Confederación atacaron el fortín Sumpter, en Charleston (Carolina del Sur), el 12 de abril de 1861. Leer más…

La conquista española de la Isla de Pascua

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Moai Rano raraku

A 3.700 Km de las costas de Chile, e integradas en su jurisdición, se encuentra la Isla de Pascua, cuya población no sobrepasa los 3800 habitantes y concentrada principalmente en Hanga Roa, única ciudad y capital de la isla. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, quedo finalista en el concurso internacional para la elección de las 7 Nuevas maravillas del mundo.

volcánico, destacando un coloso inacabado de 21 metros. Los moais son grandes estatuas de piedra monolítica realizadas por la enigmática cultura de los Rapa nui, etnia de origen polinesio llegada en torno al siglo IV de nuestra era. Hasta unas décadas la única relación de la isla con el exterior era un barco de la marina de guerra chilena, que acudía anualmente para avituallarla. Hoy en día una línea regular de aviación la une con su metrópoli. Esto ha supuesto que junto a la pesca, el turismo se halla convertido en la actividad económica principal.

Un domingo 6 de Abril de 1722, el día de Pascua, de ahí su nombre; la flota del marino neerlandés Jacobo Roggeveen las avistó, descubriendolas de forma oficial. Más tarde, la isla recibiría otros nombres como Tierra de Davis o Vahiu, señalado este último en 1774 por el navegante y descubridor inglés James Cook como su nombre indígena. Pero la historia parece olvidado la llegada de dos navíos de la corona española (San Lorenzo y Santa Rosalía), dirigidos por Felipe Gonzalez Haedo (o Ahedo), un navegante y cartógrafo oriundo de Cantabria en 1770, quien en honor al monarca reinante en el trono de España, el ilustrado borbónico Carlos III, se la bautizó como isla de San Carlos. Leer más…