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Archive for the ‘Leyendas’ Category

Canibalismo en América

agosto 21, 2009 4 comentarios

Procedentes de la tradición europea, los caníbales aparecen en el continente americano ya desde una fecha tan temprana como el primer viaje de Cristóbal Colón, cuando éste afirma que los indios guerreros de las Antillas eran caníbales (súbditos del Gran Can), y con toda seguridad caribes, descendientes directos del pueblo de los calíbes situados en la región del Termodonte, quienes practicaban la antropofagia.

Grabado original de la obra de Hans Staden "Verdadera Historia y Descripción de un País de Salvajes Desnudos"

Grabado original de la obra de Hans Staden "Verdadera Historia y Descripción de un País de Salvajes Desnudos"

Se ha demostrado que los pacíficos caribeños no practicaron el canibalismo, situación contraria a la vivida entre los iroqueses de Norteamérica, Leer más…

La literatura en la formación de las leyendas del Nuevo Mundo

Desde el nacimiento de la humanidad, el ser humano ha sido un eterno buscador de quimeras y verdades. En su recorrido hacia el descubrimiento de lo imposible lo llevaba al encuentro de nuevas incógnitas, y al no tener una explicación plausible para explicar la nueva realidad a la que se enfrentaba, surgieron los mitos. Tras el descubrimiento por parte de Cristóbal Colón del Nuevo Mundo un 12 de octubre de 1492, el continente americano se abría como una flor carnívora a todo tipo de especulaciones con las que los conquistadores y exploradores del Viejo Mundo intentaron encontrar una explicación a la realidad tan sorprendente y tan alejada de los cánones occidentales. Y de este modo surgieron las leyendas novomundinas: El Dorado, el Paititi o los moxos, las amazonas, la Ciudad de los Césares, las siete ciudades de Cíbola y así un largo etcétera. Para todo ello, los conquistadores echaron mano del bagaje cultural que las había acompañado desde su país de origen: los mitos bíblicos y grecorromanos, los confusos concimientos sobre el Lejano Oriente y entre esta miríada de influencias los obras literarias, y más concretamente las novelas de caballerías y de naufragios.

Ilustración del libro El Nuevo y desconocido mundo: o Descripción de América y del Sur  (Amsterdam, 1671)

Expresiva ilustración del libro El Nuevo y desconocido mundo: o Descripción de América y del Sur (Amsterdam, 1671)

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El apóstol Santo Tomás en América

diciembre 30, 2008 2 comentarios

Venerado como santo tanto por la Iglesia Católica como por la Ortodoxa, Judas Tomás Dídimo ha pasado a la posteridad por ser uno de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, de quien la tradición ha hecho que fueran primos de segundo grado. En su origen era un pescador del mar de Galilea de carácter depresivo y pesimista, destacando por su incredulidad, la cual le llevo a dudar de la Resurrección de su maestro. La Iglesia le ha atribuido la evangelización las regiones orientales allende el Imperio Romano, en especial de Siria, Persia e India, donde tras una vida de predicación murió en Mylapore, localidad de la actual ciudad de Madrás.

La duda de Santo Tomás, relieve del claustro de Santo Domingo de Silos.

La duda de Santo Tomás, relieve del claustro de Santo Domingo de Silos.

Desde el siglo XVI, comenzaron a circular versiones sobre una hipotética evangelización del apóstol Santo Tomás entre los nativos del Nuevo Mundo mucho antes del descubrimiento de América por Colón. La base de esta leyenda, introducida posiblemente en el continente sudamericano por los jesuitas, se encuentra en el recuerdo de los “indios predicadores”, santones hechiceros nativos y la certeza de que el apóstol habría predicado por Persia, Etiopía y las Indias Orientales.

Sello postal portugués, conmemorativo del 4ºcentenario del nacimiento de Nóbrega (1954)

Sello postal portugués, conmemorativo del 4ºcentenario del nacimiento de Nóbrega.

La mención más antigua de la leyenda conocida aparece en una obra alemana “Zeitung aus presillig (Brasilig) landt” y se reduce a unas lineas: <<…Notamse nesta gente reminiscencias de S.Thomé.>>. El verdadero impulsor de la leyenda fue Manuel de Nóbréga, (1517-1570) un misionero jesuita, fundador de las misiones de Brasil y primer obispo de la diócesis brasileña, quien en una carta dirigida en 1549 desde Salvador de Bahía al canonista de origen navarro Martín de Azpilcueta (1493-1586), en la que relataba que en muchas regiones brasileñas se daba por cierta la predicación de Santo Tomás por esas tierras. Años más tarde, el propio Nóbrega hallaría unas supuestas huellas de Santo Tomás, parecidas a las que el apóstol había dejado en Ceylán.

Otro participante en la leyenda fue el también hijo de San Ignacio Antonio Ruiz Montoya (1538-1652), uno de los principales misioneros jesuitas en el Paraguay, quien para subsanar el problema que planteaba la improbabilidad del viaje transoceánico del apóstol, defendió que Santo Tomás había llegado a la Bahía de Todos los Santos en: <<…embarcaciones romanas que por la costa de África tenían comunicación con la América o por milagro, que se puede tener por más cierto>>.

El último resplandor de la leyenda la protagonizaron tres mexicanos: el matemático e historiador Carlos de Sigüenza y Góngora (1645-1700), quien defendió que el apóstol Santo Tomás no había predicado en la India sino en las Indias, poniendo como argumentos que el recuerdo de su figura había pervivido a través del dios mesoaméricano Quetzalcóatl; José Ignacio Borunda (1740-1800), abogado nacido en Querétaro, publicó un alucinante escrito “Clave historial” a raíz del descubrimiento de ciertos objetos prehispanicos en la Plaza de la Constitución de Ciudad de México en 1790 en el curso de unas obras de remodelación, donde propugnaba de nuevo la síntesis Santo Tomás-Quetzalcóatl además de sostener una delirante teoría según la cual un famoso cuadro de la Virgen de Guadalupe estaba pintado sobre la capa del apóstol; y finalmente, el padre dominico Servando Teresa de Mier (1763-1827), quien acepto las teorías de Ignacio Borunda exponiéndolas en un famoso sermón que pronunció en Ciudad de México el 12 de diciembre de 1794 ante numerosas autoridades novohispanas, entre las que se contaban el Virrey y el Arzobispo de México, y que le valió un destierro por diez años a la localidad cántabra de Las Caldas ya que había cuestionado la legalidad de la conquista castellana del continente americano. Ya se palpaba en el ambiente las ideas revolucionarias que desembocarían en las guerras de independencia hispanoamericanas.

Fuentes:

Vía: Blog Historia de América

El mar de los Sargazos

diciembre 23, 2008 4 comentarios
Serpiente de mar, según Gesner, 1598.

Serpiente de mar, según Gesner, 1598.

Los principales mitos y leyendas de la conquista del Nuevo Mundo se cristalizaron en los primeros siglos del descubrimiento. Los conquistadores, en su mayoría iletrados y sin formación (El conquistador y explorador extremeño Francisco Pizarro era, antes de su paso al Nuevo Mundo, un analfabeto dedicado a cuidar cerdos); deslumbrados y atemorizados intentaron ante esas exuberantes tierras a las que intentarían encontrar una explicación. Así que echaron mano del bagaje cultural que habían traído desde el Viejo Mundo basado en un popurrí empapado del imaginario pagano y medieval, con una débil patina eclesiástica. Y poco a poco se produjeron los mitos geográficos como la Fuente de la Eterna Juventud, la California, el Dorado, el País de la Canela, etc…; así como otros desvaríos mentales como en el caso de los gigantes, las amazonas, e islas fantásticas e inalcanzables como Fontasía o la Antilia.

Mapa del mar de los Sargazos, con indicación de las corrientes marinas circundantes.

Mapa del mar de los Sargazos, con indicación de las corrientes marinas circundantes.

Este es el caso del Mar de los Sargazos. Geográficamente hablando es una región ovalada del océano Atlántico norte, entre las Antillas y las Azores. Delimitado por cuatro corrientes que fluyen en el sentido de las agujas del reloj alrededor de este mar. : la corriente del Golfo, la corriente del Atlántico norte, la corriente de las Canarias y la corriente norecuatorial; recibe este nombre por la abundancia de una alga marina llamada sargazo, la cual se se adapta a esta cálida zona salada. Se caracteriza por la debilidad de sus corrientes, la escasa precipitación, la alta evaporación, y por ser un desierto biológico, pues pocas especies pueden adaptarse a sus aguas saladas; lo que en conjunto hace que fuera un suplicio para los antiguas navegantes. Otra curiosidad es que las anguilas eligen este mar para desovar nadando en su camino desde Europa hasta Norteamérica.

Perteneciente al imaginario medieval que intentaba reflejar el oscurantismo de la época, se le imaginaba lleno de secretos, monstruos maravillosos y leyendas ilusorias, capaz de tragarse en su seno flotas enteras sin dejar rastro. Pero su nacimiento se remonta a la Antigüedad.

Desde el siglo XI A.C, el pueblo fenicio había ido diseminando y formando nuevas rutas de comercio marítimas por toda la cuenca occidental mediterránea mediante la construcción de numerosas colonias y factorías por sus costas, a la vez que expandían sus conocimientos y cultura, cuyo ejemplo más característico sería el legado de su alfabeto a los griegos. Fueron los Fenicios, quien a través de sus viajes a las fabulosas islas Casitérides (probablemente las Islas Británicas), empezaron a propagar, con el fin de evitar la competencia de competidores, noticias sobre la existencia de un mar situado al oeste de las Columnas de Hércules con una vegetación tan espesa que hacía encallar a los barcos que se aventuraban por esos lares. Así en el siglo IV el poeta romano de origen etrusco Rufo Festo Avieno compuso el poema <<Ora maritima>>, en el que declamaba:

<<Aquí las naves dilatadamente

Son impelidas de ningunos vientos.

Tan tarda es el agua, el mar tan perezoso,

Que confunde y espanta los ingenios;

Y añade que hay entre las blandas fauces

De algas marinas verde pavimento

Que a veces, como yerba, de las naves

Impide el curso contra vela y remo;

Pero no obstante, dice, no penetra

Lo profundo del mar: antes el suelo

Apenas cubre el agua; y siempre vaga

La fuerza, va su oposición venciendo… >>

Esta leyenda, distorsionada y agigantada a lo largo de los siglos, fue adoptada como propia por los pueblos europeos de tradición marinera, hasta que formo parte del imaginario medieval. Así los escandinavos relataban la leyenda de la existencia de un inexplorado mar Glacial, y los irlandeses describían el mar Coagulado, difuso en el Atlántico, siempre infranqueable, y asociado al infierno, la falta de vientos, la abundancia de algas y la muerte.

Mapamundi de Andrea Bianco, 1432

Mapamundi de Andrea Bianco de 1432, en el que el Este aparece orientado en la parte superior

En su mapa de 1436, Andrés Bianco apuntaba junto a la isla Antilia: “Questo he Mar de Baga” (Esto es el mar de los Sargazos). A lo largo de los siglos, se relaciono este mito con el del continente perdido de la Atlántida y con el Triángulo del Diablo. Cristóbal Colón, durante su primer viaje, recogió la impresión que le produjeron las masas de algas en su diario:

<<…aquí comenzaron a ver manadas de yerba muy verde que poco avía (…) que se había despegado de la tierra. Por lo cual todos juzgaban que estavan cerca de alguna isla…>> (Diario de Colón, día 16 septiembre)

El mito feneció cuando se hizo común que las naves que ondeaban el pendón de Castilla cruzaron y navegaron por estas zonas sin más molestias que soportar varios días la calma chica.

Fuentes:

Vía: Blog Historia de América

El origen de… “ser más feo que Picio”

Retratos de personajes horrendos dibujados por Leonardo da Vinci.

Retratos de personajes horrendos esbozados por Leonardo da Vinci.

Existen dos versiones respecto al origen de esta expresión.

  • Una de ellas se debe a un zapatero llamado Picio, que vivió a principios del s.XIX en Alhendín (Granada). Estaba condenado a muerte y al recibir la noticia de su indulto perdió todo el pelo y se le deformó la cara. Al parecer, mirarle producía tal horror, que, años después, le administron la extremaunción con una caña.
  • La otra versión, identifica a Picio con el dios griego Hefesto, hijo de Zeus y Hera, que se corresponde al latino Vulcano. La tradición mitológica lo describe como cojo y desgarbado, sin espaecificar si fue esa la razón por la que Afrodita (Venus) le fuera infiel.

Hiperbóreos

Rapto de Oritia por Bóreas. Detalle de un oinocoe de figuras rojas apulio, c. 360 a. C.

Rapto de Oritía por Bóreas. Detalle de un oinocoe de figuras rojas apulio, c. 360 a. C.

Los Hiperbóreos(“habitantes de mas allá del viento del norte), eran, en la mitología griega, un pueblo que llevaba una pacifica existencia en Hiperbórea, una región situada en las tierras septentrionales aún desconocidas, al norte de Tracia. Se les consideraba los hijos del dios Bóreas, el frío y terrible viento del norte.

Eran adoradores del dios Apolo, quien pasaba con ellos tres meses en Invierno. Algunos de los objetos sagrados del culto de Apolo en Delfos procedían de este país y habían sido traídos por jóvenes de aquel origen. Cuenta Herodoto que los mancebos y doncellas de Delfos antes de casarse, se cortaban el pelo y lo depositaban en las tumbas de estos jóvenes portadores de objetos de culto que se hallaban dentro del templo de Artemís.

De los hiperbóreos se decía que eran inmortales, además de ser descritos como gigantes, y que tenían unas costumbres primitivas. Sileno, en una de sus fábulas, decía que fueron los primeros hombres en ser visitados por los habitantes de otro continente más allá del océano que, asustados por lo que se encontraron, regresaron a su país y no volvieron más.